El grupo de Florentino Pérez logra reducir a la mitad su deuda neta, hasta situarla en 4.952 millones
La frustrada inversión de ACS en Iberdrola llevó al grupo constructor y de servicios español a registrar una pérdida récord de 1.926 millones de euros en 2012, frente al beneficio de 962 millones de 2011, en un año el que optó por realizar esfuerzos de saneamiento y reducción de deuda. La empresa de construcción y servicios vendió parte de sus acciones en la eléctrica (un 12%) en diversos paquetes, y ajustó el del resto de su participación. La venta de las acciones le supuso unas pérdidas netas de 1.312 millones de euros; y el ajuste de las acciones que retiene con derivados a su valor real, recoge pérdidas de otros 1.308 millones de euros.



